EL CABALLERO FANTÁSTICO Y MARAVILLOSO

   Wikipedia define “habilidades sociales” como un conjunto de conductas aprendidas de forma natural (y que por lo tanto pueden ser enseñadas), que se manifiestas en situaciones interpersonales, socialmente aceptadas (ello implica tener en cuenta normas sociales y normas legales del contexto sociocultural en el que se actúa, así como criterios morales), y orientadas a la obtención de reforzamientos ambientales(refuerzos sociales) o auto-refuerzos.

   Añadiremos también que es sabido que el 80% de la comunicación(no verbal) lo hacemos a través de nuestro cuerpo, gestos, contacto ocular, proximidad, tono de voz…..Todo ello habla de nosotros y de lo que somos, por lo que existe un código implícito que desciframos no sólo con la elocuencia o exactitud de lo que hablamos. Su conjunto nos define como personas y además informamos de: nuestro estado de ánimo, sentido del humor, seguridad, profesionalidad, simpatía, congruencia…………..

   A Oscar lo conozco desde el año 2010-2011, por mediación de un amigo que nos puso en contacto. Ahora lo veo, y me cuesta recordar al de antes, básicamente, es el mismo, pero han cambiado unas cuantas cosas………

   En nuestro primer encuentro, creo que hablé bastante más que él, tenía dificultades para mirarme a los ojos y cierta predilección por los monosílabos y “No sé” (hoy lo sigue diciendo, pero después continúa con un procesamiento lógico que con frecuencia me pone a prueba).

   La seguridad no era su punto fuerte. Ideas arraigadas desde mucho tiempo atrás limitaban sus capacidades. Había cosas contra las que no se podía luchar y punto. Por ejemplo: a un jefe no se le podía decir “No”, simplemente había que agachar la cabeza y aguantar, porque el trabajo estaba difícil y era lo que tocaba. Que había que trabajar doce horas…..pues se trabajaba. Qué el tío era un borde….pues…aguantar sus borderías……y así había construido su mundo con un montón de estereotipos e ideas irracionales.

   Oscar siempre ha tenido una gran vida interior, rica en multitud de pensamientos y posibilidades, pero nunca salían a la luz. Su “Torquemada interior”, como lo denomina. Era justiciero y severo con él. Ponía todo en duda, y le increpaba sus limitaciones, el filtro era tan exhaustivo que apenas le dejaba respirar.

   Quedaba con los amigos, y funcionaba más como espectador que como participante, nunca hubiera llevado la contraria a alguien o se hubiera enfrentado, sólo participaba del ambiente.

    Así que su interacción con el exterior era a través del ordenador, detrás de la pantalla, se sentía a salvo, más libre para expresarse y era su principal medio de comunicación interpersonal.

  Empezamos con cosas sencillas, eliminamos la mesa con el fin de establecer una mayor proximidad. Hacíamos listas con conversaciones sobre temas diferentes y de su interés. Incluso, preparaba para mí, pequeños discursos que yo cronometraba. Sé que en ocasiones tiraba mucho de él, pero algo me decía que Oscar podía………..

   Luego comenzó a interactuar con su entorno. Proponer conversaciones a sus amigos, estableciendo un debate, y dirigirlas en uno u otro aspecto. Proponer actividades y demás ejercicios que siempre funcionaron a las mil maravillas. Porque Oscar, cuando se propone algo….lo consigue.

   Llegó la despedida, se trasladaba de ciudad y ya no nos veríamos. Pero habitualmente, hemos mantenido el contacto de manera intermitente. Yo de pesada, preguntando y él amablemente solucionado mis dudas.

   En Agosto, me llamó. Estaba mal, hablamos vía Skype, estaba desmejorado y muy triste. A las dos semanas, vino. La sensación de pérdida y soledad, le había dejado abatido y sin fuerzas. Oscar estaba bajo mínimos, tanto, que me preocupó. Su decisión fue, dejar el pasado atrás y comenzar de nuevo, desde cero.

   Nuevamente configuró, su red de apoyo social, mejoró sensiblemente su aspecto físico, yo le veo muy guapo, volvió a quererse y a cuidarse. Organizó su tiempo, mientras encontraba un nuevo trabajo. Puso en práctica sus habilidades, para restablecer su vida social y empezó a remontar con voluntad e ilusión como ya le conocía.

   Hemos hablado mucho, porque con Oscar hay que hablar desde la razón y luego acompasar con el corazón, y no resulta tarea fácil. Lo bueno es que, después tiene una maravillosa facilidad para interiorizarlo y ponerlo a su servicio.

   Hoy, ha recuperado una de sus máximas habilidades, su magnífico sentido del humor, una ironía sutil e inteligente, por lo cual no puedes perderte ni una de sus palabras.

   Camina con pie firme. Disfruta de su trabajo y tiene un montón de ideas y proyectos que encamina sin prisa pero sin pausa. Algunos miedos, todavía están ahí, pero sabe cuando y como enfrentarlos, sabe que a veces es sólo cuestión de un poco más de tiempo. A todo pone una sonrisa, no tiene ya pudor en mostrar la mejor versión de sí mismo, aunque es discreto y observador.

   Su Torquemada particular, ha quedado a su disposición, fundamentalmente para cuestiones laborales donde es serio, exigente y analítico para la comprensión de conceptos, pero ya no es inflexible en sus apreciaciones y esta dispuesto a escuchar. Todo ello le ha permitido ser más expresivo, mostrar su sensibilidad y darse a conocer en cualquier momento según le apetezca o según la ocasión.

   Con Oscar he tenido la oportunidad de aprender tantas cosas como que las que yo haya podido aportar. Por lo que, agradezco siempre la oportunidad de conocer gente fantástic@ y maravillos@ que llega a mi vida y deciden quedarse.

Trabajos realizados:

  • Entrenamiento en habilidades sociales.
  • Psicoeducación
  • Reestructuración cognitiva
  • Técnica narrativa
  • Mejora del autoconcepto.